El 24 de septiembre ingresó al Noviciado de Cotocollao (Quito), la joven cubana Dolores Quesada. La eucaristía fue celebrada por el P. Hernando Galvez SJ , maestro de novicios de los Jesuitas. Fue una ceremonia sencilla pero muy sentida, en la que el Padre Hernando en la homilía profundizó en la etapa del noviciado. Acompañaron a Dolores una representación de todas las comunidades del Ecuador, así como un grupo Laicas Sopeña.
Ingreso al noviciado de Dolores Quesada
El 24 de septiembre ingresó al Noviciado de Cotocollao (Quito), la joven cubana Dolores Quesada. La eucaristía fue celebrada por el P. Hernando Galvez SJ , maestro de novicios de los Jesuitas. Fue una ceremonia sencilla pero muy sentida, en la que el Padre Hernando en la homilía profundizó en la etapa del noviciado. Acompañaron a Dolores una representación de todas las comunidades del Ecuador, así como un grupo Laicas Sopeña.
Renovación de Votos
Ejercicios Espirituales (Santiago de Chile, sept. 2009)

“Fue increíble la sensación al volver a casa. Regresé realmente nuevo, con un gran opt
imismo y muy limpio de mente y muy claro en varios aspectos. Me gustó reencontrarme con mis raíces cristianas y fue muy lindo darme cuenta que también puedo aspirar a la espiritualidad desde la perspectiva cristiana. El retiro me sirvió mucho para reconectar con mi parte espiritual aquí en Chile. De paso aclaré muchas cosas, entre ellas el hecho de que no es necesario ser cura para vivir la espiritualidad a concho. Tenia serias dudas con respecto a esto y me di cuenta que puedo incluir a Dios en mis labores cotidianas. Estaba muy serio y muy grave, m
e estaba yendo al extremo, casi no quería salir, me estaba aislando y estaba lleno de dudas espirituales. Logré después del retiro darme cuenta que puedo incluir a Dios en mis labores diarias Que ser laico y llevar una vida “terrenal” no es sinónimo de camino erróneo, por tanto he tenido un gran alivio darme cuenta de esto, que quizás para muchas personas es básico pero todos somos diferentes y tenemos diferentes cuestionamientos.
Confirmé y estoy comenzando a llevar a la práctica algo que sabía por libros pero ahora lo asimilé bien; para cambiar el mundo debo cambiar primero yo y dedicarme a mi círculo más
cercano primero. Después puedo defender causas mundiales. Tengo mucho por hacer con mi familia.
También estoy equilibrando la mezcla de filosofías que tengo en mi cabeza y tratando de poner a Dios en el lugar que le corresponde. El domingo y ayer (lunes) estaba muy feliz y con escalofríos en el cuerpo. Se que es su presencia
Si tuviera que evaluar la experiencia podría decir que de
(P. S.)
“Antes del retiro me encontraba bien, sin embargo, sabía que Dios siempre ha estado a mi lado, pero a veces no lo sentía, por lo que me sentía un poco sola.
Del retiro me sirvió el silencio, ya que generalmente no se da el momento a solas con Dios y esta fue una buena oportunidad. Además me sirvieron las entrevistas (que son parte del retiro), para así poder guiar mejor la oración.
Al principio me costó un poco el tiempo de la oración, pero con el avanzar del tiempo, y por consiguiente de los temas, se me fue haciendo más fácil.
Encuentro fueron unos excelentes Ejercicios Espirituales”
(S.C.)
Me sirvió la tranquilidad del lugar, el patio, el silencio, la amabilidad de las Hermanas, el entendimiento y libertad de acción para que cada uno se sintiera cómodo. Se necesitan lugares así para oxigenarse, parar, observar, para después seguir.
Sugiero que las Hermanas encargadas del retiro tengan siempre la misma dedicación y preocupación que mostraron en este retiro”
(K. B. )
Mi relación con los Ejercicios Espirituales tiene mucho de misterio y “Diosidencia”, como prefiero llamarla. Hace un año aproximadamente conocí a
Recuerdo que los meses pasaron y nunca mas supe de ella, al llegar Semana Santa de este año, conocí a una acogedora Pamela, con quien compartí esos días de oración y encuentro con el Señor, me hablo que era religiosa y que su congregación tenía la espiritualidad de San Ignacio. Este personaje tan conocido en materia eclesial, había experimentado una nueva forma de entrar en oración y encontrarse con el Señor, “Los ejercicios Espirituales” al despedirme de
Como siempre los meses pasaron y luego de dos invitación hechas anteriormente, llegaba estos Ejercicios Espirituales casi caído del cielo, recién terminaba mi carrera, y sentía que algo quería conversar conmigo el Señor, retirarme de mis múltiples actividades para reencontrarme cara a cara con mi Jesús. La oportunidad golpeaba mi puerta y esta vez no podía decir que no, rezaba casi angustiada y le pedía por Email a
La llegada fue sencilla, luego de una once donde estábamos los participantes, solo faltaba la persona que daría aquellos ejercicios, de pronto alguien por el pasillo llego saludando, y para mi mayor sorpresa era “
Al rato después mi corazón ya mas sereno buscaba poner todos mis sueños y proyectos en las manos del Señor, para así poder vivir todo esto a concho, en este sentido debo reconocer que entrar en la oración fue mas difícil de lo que esperaba, aun así le pedía al Señor que me diera la paz suficiente para encontrarme con el.
Al terminar los ejercicios descubriría que eso que yo tanto pedida a Dios, el me lo había entregado a través de su gracia, convirtiendo su querer en el mió, y haciendo que todo fuera mas sencillo. Cada pauta que nos entregaba
Para mi los ejercicios se convirtieron en una fuente constante de búsqueda, si bien en ellos (los ejercicios) no se encuentran las respuestas inmediatas a la vida, a la vocación laical, a la profesión, a los cuestionamientos mas profundos del corazón, etc. Uno si lograr encontrar ciertas luces para ver cual es el mejor camino.
Por ahora no puedo dejar de recomendar a cada uno que lee este escrito, que se anime a vivir los E.E, solo basta sentir esta necesidad de estar en silencio y Escuchar escuchar y más escuchar…y dejarse invadir de Dios.
SERVIR ME HACE FELIZ
Desde hace 6 meses aproximadamente estoy colaborando con las Catequistas Sopeña en OSCUS, una Obra Social, con la que me identifico mucho, una labor muy humana de ayuda a personas que no han tenido la oportunidad de superarse en los niveles humano, espiritual, intelectual.
Me siento muy contenta y agradezco la oportunidad que tengo de desarrollar un aspecto de mi vida que nunca había pensado, pues me he dado cuenta que ayudar me ha hecho sentir muy satisfecha y realizada con ser humano.
Esta experiencia me ha ayudado a aprender más de mí misma, además, la cercanía y la convivencia con las personas me ha hecho sentir la presencia más cercana de Dios en mi vida, servir me hace feliz.
Agradezco el contacto y poder convivir con las Catequistas Sopeña porque ha sido una experiencia muy grata para mi y sé que Dios me bendice a través de ellas, de su compañía, su alegría y su entrega, esto me alienta para seguir colaborando con esta obra tan excepcional.
Aquí he aprendido que “hay mayor felicidad en dar que en recibir” aunque después Dios se encarga de que yo reciba mucho más, El sabe y atiende mis necesidades. Creo en verdad que lo único que me ha sucedido, desde que colaboro en OSCUS, ha sido una bendición en cada instante de mi vida,
Gracias por el espacio para compartir mi experiencia.
Monse
Bodas de Oro y de Plata en Loyola
Nuestra Misión
Testimonio: Encuentro Intercultural (Madrid)
Soy yo la que tiene que estar agradecida por haberme invitado a participar en una jornada tan entrañable.
Tal como te dije al finalizar el festival, me gustó sobre todo el ambiente familiar que se respiraba allí. Me tocó profundamente el ver que todos estaban atentos a lo que hacían los demás, haciendo suyo el folclore del otro pais, la canción, la expresión...
Volviendo a Madrid pensaba lo importante y necesario que es disponer de espacios de este tipo, donde de manera sencilla, natural, cada uno se exprese como sabe hacerlo a partir de su cultura y sus costumbres; donde se pueda "dar salida" a la nostalgia, a la necesidad de afirmación para no perder las raíces, etc.
Y a la vez crear un ambiente familiar, de acogida, donde respetando las diferencias cada uno se sienta parte de algo común a todos: los de "aquí" y los de "allá".
Tenía la sensación de haber encontrado un "trozo" importante de esta nueva realidad a la que la sociedad española se va acercando.
Pensaba también en algunas sensaciones que todos tenemos a veces: extrañeza, sorpresa, desconcierto... al ver que empezamos a vivir un cierto mestizaje cultural en las costumbres, en el lenguaje; y veía claramente que hay que cambiar la mirada, ir más allá de lo evidente.
En fin, que de verdad me encantó y me sentí como en casa. También en esto tiene mucho que ver la cariñosa acogida de tus hermanas: son unos soletes; me hicieron sentir como si nos conociéramos de toda la vida. Pude despedirme de casi todas, pero alguna se me quedó en el tintero, así que, dales las gracias de mi parte cuando las veas.
Ha sido muy alentador descubrir tantas cosas que tenemos en común. Gracias otra vez por darme la oportunidad.
Seguimos en contacto. Hasta pronto.
R.G.